“UN REFUGIADO ME PIDIÓ ENSEÑARLE A NADAR PARA VOLVER NADANDO HASTA TURQUÍA”

ENTREVISTA A MIQUEL MAYANS VOLUNTARIO MALLORQUIN A LESBOS

 

 

El verano de 2017, Miquel Mayans (Palma, 1994), decidió cambiar la isla por otra. Conmovido por la crisis de refugiados quiso echar una mano desde la ONG Proem-Aid. En su vuelta a Mallorca lamenta el tono del debate sobre la inmigración

 

 

P ¿Hay conciencia en Mallorca de lo que aún pasa en Lesbos?

 

R La gente aquí tiene sus preocupaciones y todo este tema es desconocido para ellos; no está concienciada ni sabe cómo enfrentarse o qué postura tomar. Es como si tuvieran una venda en los ojos. Hay gente sorprendida al saber que siguen llegando refugiados.

 

P ¿Qué puede encontrar un voluntario en la isla de Lesbos?

 

R Hay dos tipos de refugiados: el que acaba de llegar en un dingui, que ha escapado por mar de la guerra y viene desde Turquía, y luego están los que llevan mucho tiempo en tierra de nadie, en los campos de refugiados que hay. Los primeros son gente desorientada, que no sabe cuál será su siguiente paso, traumatizada. Piensan que Europa es una puerta al cielo, pero todas las organizaciones ya sabemos que no es así. Los que llevan tiempo ahí tiene otra visión: ya tienen una visión negativa de Europa. No es lo que se esperaban ni, seguramente, lo que les habían prometido las mafias.

 

P Y eso huyendo de la guerra.

 

R Te encuentras familias jóvenes, con niños recién nacidos, gente mayor, gente sola que trata de llegar primero a Europa para luego traer a su familia o homosexuales huyendo de la homofobia.

 

P Con lo que ha visto, después de cerrar Italia y Malta sus puertos al Aquarius, ¿tenía España alternativa a traerlo a su costa?

 

R Hablamos de un tema de solidaridad, de un tema humanitario. Después vdel schock que vives viendo lo que está pasando, cuando vuelves aquí te das cuenta que aquí se habla como si las vidas de esta gente no valieran igual y no se puede pensar de esta manera. ¿Cómo es posible que dos países cierren sus fronteras a una embarcación con más de 600 personas a bordo? Había que actuar rápido.

 

P Quienes se opusieron alertaban del posible efecto llamada.

 

R Si no hubieran rescatado a esta gente el barco hubiera quedado a la deriva y al final, por las condiciones con las que venían, por la falta de provisiones o por las inclemencias del mar hubieran muerto. Es un tema humano. No se podía dejar a esta gente en el mar. ¿Efecto llamada de qué? ¿Que si arriesgo mi vida cruzando el mar me van a acoger? De la misma manera que aquí no somos muy conscientes de lo que pasa en los países de origen, ellos tampoco saben bien qué pasa aquí.

 

P No salió al mar, pero también hay mucho trabajo en tierra.

 

R Mis tareas con Proem-Aid fueron principalmente con los niños del campamento de Pikpa, que es el de colectivos vulnerables: niños, recién nacidos, gente mayor. Una de las cosas que hacíamos era quitarles el miedo al mar después de una travesía jugándose la vida y en una situación precaria. También nos relacionamos con el resto. Una de las cosas que más necesitan todos es hablar de su situación más allá de su entorno.

 

P Detrás de las tareas de rescate también habrá una preparación.

 

R En Lesbos hay pocas embarcaciones de rescate de las ONG, ya que en la zona ya están las guardias costeras de Grecia y Turquía. Sí que había un grupo tanto de Open Arms como de Proem-Aid. También hay un protocolo de vigilancia en tierra, en el que sí participé. Haces guardias de noche, ya que los refugiados aprovechan las noches en las que no hay luna llena y por lo tanto hay poca visibilidad para evitar las guardias de Grecia y Turquía, y se trata de ser las primeras personas que las recibirán una vez en tierra antes que llegue la policía, para proporcionar mantas térmicas, bebida y comida, avisar si hay heridos, darles una primera respuesta y cubrir cualquier necesidad que tienen.

 

P Luego está el tema de que detrás de todo esto hay mafias.

 

R Sí, aunque los refugiados tampoco le dan importancia. Han llegado donde querían llegar y ya está. Pero sí, las mafias proporcionan las embarcaciones en la costa turca a cambio de dinero y les dejan a su suerte. Embarcaciones muy pequeñas, difíciles de interceptar y mucha gente dentro. Luego hay estafas. A un grupo le prometieron llegar a Lesbos y les dejaron en otra isla cercana deshabitada y hubo que hacer las gestiones para sacarlas de ahí.

 

P ¿Cuáles son las condiciones de los campos de refugiados, como el de Moria, en Lesbos?

 

R Se parece más a Auschwitz, a un campo de concentración que no lo que uno imagina como un campo de refugiados. El campo de Moria se hizo en 2015 ante la oleada de refugiados que llegaban. Hoy en día su situación es deplorable. Tú imaginas un campo abierto con tiendas de campaña de ACNUR, pero lo que te encuentras son cuatro paredes con vallas con concertinas como si fuera una cárcel. Con contínuas patrullas policiales dentro. Seguramente al principio debía ser soportable. Pero si sólo puede albergar 3.000 refugiados no se entiende que dentro haya 7.000 personas. Alguno me llegó a pedir que le enseñara a nadar para volver nadando a Turquía. No todas las ONG pueden entrar y las que no estas autorizadas se enfrentan a prisión.

 

P Los estados de la Unión Europea han debatido resolver la llegada con más centros, dentro o incluso fuera de territorio europeo. ¿Puede gestionarse así?

 

R La pregunta es para qué. Si es una zona acondicionada para que tengan un sitio donde comer y cubrir sus necesidades, que sea un trámite, y que la gente esté un periodo de tiempo corto, sí; el problema es que en los campos en Grecia hay gente que ya está viviendo, que lleva dos años y se queda en tierra de nadie. Esta gente acaba viendo mal a Europa.

 

P ¿Hay dejadez por parte de las instituciones europeas?

 

R Lo que me da rabia es que sólo pensamos cuando nos toca a nosotros. Abrimos el debate solo cuando nos llega. En 2015 nos empezamos a preocupar por la foto de un niño muerto en la playa, y luego ya se ha ido olvidando hasta que no ha llegado el Aquarius y se ha vuelto a abrir el tema. Por parte de quién no ha habido dejadez es por parte de las ONGs que han estado trabajando. Europa o soluciona las cosas en los países de origen o hace una política humanitaria decidida. Durante la historia de Europa también ha tenido que emigrar mucha gente.

 

P ¿Cómo ha vivido que se haya llegado a juzgar a miembros de Proem-Aid por salvar vidas?

 

R No deja de ser un excusa más para los países que quieren frenar la entrada de inmigrantes. Como las ONGs acuden en busca de estas personas y también ven el trabajo que hacen las autoridades, el trato que les dan a las personas que llegan, se les criminaliza. La ayuda humanitaria en alta mar es una obligación legal. Estamos criminalizando a quien defiende los+ derechos humanos y sólo quiere salvar vidas. ¿Qué pasa?¿Porque son personas refugiadas o inmigrantes hay que dejarlas morir?. No sé cómo se ha llegado aquí

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