AL TERMINAR LA CUARENTENA (HUELLAS PSICOLÓGICAS)

MANUEL RASTOLL

 

Todo lo que hasta ayer era seguro.Ahora ya no lo es. Tengo la sensación de irrealidad. La incertidumbre preside mi mente. Estamos viviendo la experiencia colectiva a nivel mundial, más importante desde la gran guerra. Este encierro, necesario, va contra los instintos más profundos del hombre, su intimidad social: (no abrazos, no besos, no paseos, no actividad..). Vamos a pasar de una situación de gran excepcionalidad a otra también de especial excepcionalidad en este momento, la normalidad. Y este paso lo vamos a dar agotados y llenos de incertidumbre. "A partir de diez días, el encierro ya afecta significativamente al estrés del ser humano".( Samantha Brooks).

Yo tengo miedo a la nueva etapa. Y me alegro de tenerlo. Es mi alerta y protección. El hombre ha tenido muchos miedos, a la oscuridad, a las alturas, al fracaso. Ahora nuestro miedo es a la incertidumbre, a la enfermedad, a la muerte. Esta transición no va a ser fácil. El miedo ante estímulos no claros va a notificar a través de la amigdala al cerebro del peligro de contagio. Y nuestro cuerpo nuevamente va a desplegar la sintomatologia del estrés, sudoración, taquicardia, insomnio. Nos van a costar los abrazos, los besos, las aglomeraciones. Nos van a asustar los estornudos del otro, la tos. Se van a producir alguna tensión entre personas estrictas, obsesivas y temerarias. El compartir la intimidad social, que ha permitido la continuidad de la especie,. como el acto de carácter más humano, va a estar bajo sospecha. Los hechos ocurridos durante la cuarentena van a dejarnos huella. Como dicen, que nos la dejó la peste negra o la gripe del 18. El coste en vidas, el coste socioeconómico y las huellas psicológicas nos van a acompañar durante un tiempo, meses o años después del confinamiento,(Samantha Brooks). La política pública de la salud ha de tenerlo en cuenta.Va a depender de la resiliencia, del poder de adaptación y resistencia de cada uno según sus conductas del pasado a pequeñas cotas de frustración ( Dr. Boris Cyvulnit). Va a quedar para la historia la lección del pueblo,  las muestras de solidaridad, su sentido del humor y de creatividad.Y la entrega de sus equipos de salud y seguridad, y los voluntarios. También va a constar el desprestigio de los dirigentes.La gente está cada día más harta de los políticos. Han primado los partidos más que la unión de fuerzas como tocaba. Faltan líderes al estilo de Nelson Mandela, que con sus gestos y mirada invitaba al acercamiento entre diversos. O líderes como el expresidente de Uruguay Pepe Mujica, que cada vez que abre la boca dice la palabra necesaria. Al llegar a este momento, recuerdo al ajedrecista Gari Kaspárov , que decía, " Mira hacia atrás y aprende. Mira hacia adelante y planifica." Sí, en el pasado hemos superado glaciaciones, 14 pandemias historiadas. Los recuerdos son tristes , pero también de superación. De la peste negra (1348), resurgió la valoración de los siervos, y se rebajó el trato de esclavos del momento. Tambien se pusieron las bases para el Renacimiento de más tarde. De la gripe española (1918) de triste memoria, nació el sistema de salud pública, que vivimos y que ha habido intentos de vaciarlo en las últimas décadas, con los efectos conocidos en estos días. Hay conciencia histórica de que detrás de cada catástrofe el ser humano ha salido con sueños y vitalidad. Sí, a nosotros los de la nueva era, la tecno-economía y la globalización, la naturaleza con un soplo nos ha puesto a temblar. Planifiquemos, pero antes busquemos las causas, para no cometer nuevamente los mismos errores. Evitemos la infoxicacion o sobreinformacion y los bulos o sondas interesadas. "Que si fue el origen el escape de un virus de un laboratorio de Vuhan, que si salió de las condiciones con las que se comercializan los animales salvajes, que si el virus procede de las miles de partículas, que cada día llegan a la tierra procedentes del espacio." Dejemos a los científicos, que hagan su trabajo con solvencia y libertad. Y nosotros confiemos en nosotros y en la neuroplasticidad de nuestro cerebro parar hacer las adaptaciones necesarias para las condiciones actuales. Confiemos con un empuje proactivo. Con nuestro lenguaje creemos una narrativa positiva de nosotros y nuestros hechos. Y finalmente contemos a los otros nuestra experiencia y escuchemos la suya para liberarnos de esas pesadillas con el calor del nosotros. Soñemos sobre la resistencia como sueña el Dr Boris Cyvulnit en su libro" Escribí soles de noche". El camino va a ser largo. Que la desescalada sea gradual y segura. Despejemos la duda entre salud y libertad. Evitemos que se prime la economía sobre la salud. Puede haber rebrotes como ha ocurrido en Singapur. El coste va a ser grande, pero por un mal uso de la deses calada, el coste sería mayor. El duelo costoso. Todos los protagonistas de esta escena no han estado solos.Todos hemos llorado con los muertos y hemos reído y dado palmas con los curados y sus cuidadores. Ellos no han estado solos, ni nosotros lo vamos a estar en la reconstrucción. Termino con las palabras del filósofo Heidegger, "El hombre está acompañado, incluso cuando está solo"

 

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