DIALOGO DE BESUGOS. Y AHORA, ¿QUÉ?

ANTONI TARABINI

 

 

Al escribir estas líneas socialistas y podemitas parece que han roto cualquier posibilidad de posibilitar la Investidura de P. Sánchez y la formación de un gobierno progresista estable y gobernable. Durante meses hemos asistido a un  diálogo de besugos, según la RAE léase de sordos. Está en juego la posibilidad de tener un gobierno de progreso y estable y/o vernos abocados, irremediablemente, a unas nuevas elecciones de resultado incierto. Mientras atravesamos y malvivimos una situación política y socioeconómica bloqueada e insostenible.

Los socialistas proponen un gobierno monocolor, y U. PODEMOS exige un gobierno de coalición. El PSOE ha presentado 370 medidas que constituirían la base para establecer un pacto de investidura y gobernabilidad. Además de las medidas de carácter fundamentalmente socioeconómicas, se incluyen dos propuestas de interés. La primera, la creación de “mecanismos reforzados” que garanticen que las promesas del PSOE no se quedan en fuegos de artificio concretadas en: una Oficina de Cumplimiento del Acuerdo, dependiente de Hacienda; a su vez el Congreso y el Senado contarían además con sendas comisiones de seguimiento; así como con la participación de la sociedad civil. La segunda, el documento  presentado por el PSOE está abierto a que U. PODEMOS haga sus propias aportaciones. Pero el clima que se percibe es de desconfianza personal y política mutua. No será fácil el acuerdo.

Mientras, tenemos un calendario que juega en contra, el 23 de septiembre es la fecha límite. En caso de que no se produjera este acuerdo, nos veríamos abocados a unas elecciones, el 10 de noviembre, de resultados inciertos. Lo que supondría que hasta finales de 2019 o principios de 2020 no habría posibilidad de formar un gobierno. Y mientras el país continuaría sin presupuestos, sin gobierno ni parlamento que puedan afrontar los resultados y las reacciones de la sentencia del Tribunal Supremo sobre el Proceso catalán, el BREXIT británico y la constitución de los órganos de gobierno de la Unión Europea. Y seguirían en el baúl de los recuerdos reformas necesarias y urgentes tales como la laboral, las pensiones, la financiación autonómica, el acceso a la vivienda, modificaciones del sistema tributario…Y suma y sigue.

Y las Comunidades Autónomas seguirían bloqueadas. Ancladas en los Presupuestos restrictivos de Rajoy sin voluntad ni capacidad de ampliar los imprescindibles recursos para afrontar desde las CC.AA., incluida la nuestra, los fondos necesarios para un acceso real a los servicios públicos básicos (Sanidad, Educación, Servicios Sociales…). Y nuestro Régimen Especial, incluidos sus inputs fiscales, seguiría siendo papel mojado. Y los Ayuntamientos paralizados por la Ley Montoro.

La responsabilidad del circo político, que malvivimos y que está provocando una desafección ciudadana, corresponde a la escasa madurez de nuestros políticos a la derecha y a la izquierda, aunque con distintas cargas de responsabilidad y culpabilidad. Hoy por hoy los votos y los escaños de la derecha no son suficientes para obtener la Investidura como Presidente de Gobierno, y a su vez es misión imposible confiar en que participe en el desbloqueo político e institucional sin que por ello deba renunciar a ejercer la oposición. El ejemplo más evidente es Ciudadanos (Cs), partido político que nació con vocación “centrista” y por lo tanto capaz de pactar con su izquierda y con su derecha, que vive sumergido en su batalla particular con los populares para liderar la derecha alternativa.

En la bancada de la izquierda, sin duda la responsabilidad mayor, aunque no sólo, corresponde a los socialistas por ser la alternativa ganadora de las últimas elecciones generales. El PSOE, al ser su mayoría insuficiente necesita a U. PODEMOS para la Investidura de P. Sánchez como Presidente de un Gobierno progresista y estable. En consecuencia U. PODEMOS también es corresponsable. La experiencia vivida no es muy alentadora. Poca chicha y mucho trono. Y hoy, vistos los demoledores resultados de la reunión de los/as negociadores/as las expectativas son escasas.

¿Son conscientes, unos y otros, de que puede no repetirse una oportunidad de formar y consolidar un gobierno progresista

Utilitzem cookies pròpies i de tercers per millorar l'experiència de navegació.
En continuar amb la navegació entenem que acceptes la nostra política de cookies.