HOMO HOMINI LUPUS ( 2)

MIQUEL PASCUAL

 

 

Para un país y sus habitantes resulta muy difícil evolucionar y construir un futuro mejor si no conocen su historia en profundidad. Esta afirmación está reflejada en la famosa frase “Quien no conoce su historia está condenado a repetirla”, atribuida por unos, al abogado, periodista, político, estadista argentino y Presidente de la República Argentina entre 1874 y 1880, Nicolás Avellaneda, y por otros,  al poeta y filósofo estadounidense de origen español Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana y Borrás.

Durante la Segunda Guerra Mundial el franquismo afirmó ser neutral, aunque nuestro país se convirtió, por medio de embajadas y locales, en una zona segura para alemanes pronazis. Posteriormente, como sabemos, España se convirtió durante el franquismo en un refugio seguro para criminales de guerra nazis.

Entre los años 1933 y 1945, el servicio de propaganda de la Alemania nazi editó en varios idiomas, entre ellos el español, una revista de propaganda fascista ilustrada que se llamaba VOX, que difundía en tono desenfadado propaganda de la Alemania nazi para lavar su imagen y atacar a los enemigos de Hitler, que básicamente eran: el comunismo, Stalin; los judíos; Estados Unidos, Roosevelt; y Gran Bretaña, Winston Churchill. La edición corría a cargo del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Alemania nazi, que tuvo como uno de sus máximos exponentes a Joachim von Ribbentrop, condenado a muerte en los juicios de Nuremberg.

Aunque Santiago Abascal declarado Vago Mayor del Reino, seguido de cerca por otro vago de solemnidad Pablo Casado, ahora niegue con todo el morro, con toda la cara de que es capaz, y es mucha, que no tiene nada que ver el nombre de su partido fascista con la revista nazi alemana del pasado siglo XX, no hay ninguna prueba en contra de su relación,

Durante  los años 1941 y 1942, el embajador franquista en la Alemania nazi se llamaba Eugenio Espinosa de los Monteros, hermano del padre de Iván Espinosa de los Monteros y de Simón, vicesecretario de Relaciones Internacionales y portavoz del Grupo Parlamentario de VOX en el Congreso de los Diputados, “entre pillos anda el juego”.

Y así estamos en España con un partido fascista al más puro estilo nazi que  campea por sus fueros sin que se le aplique la legislación española en vigor para  ilegalizarlo,  acción que está avalada no solo por las leyes españolas, sino que también por los tribunales internacionales.

Tal y como están haciendo otros países de nuestro entorno, en España tanto la Ley Orgánica 6/2002, de 27 de junio, de Partidos Políticos de José María Aznar (¿quién lo iba a decir?) como la sentencia de fecha  08/10/2020 del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo que ha sentenciado que decretar la disolución de asociaciones de extrema derecha no vulnera el Convenio Europeo de Derechos Humanos, al estar esos grupos enfrentados a “los valores de tolerancia, paz social y no discriminación”, son los que dan argumentos, más que de sobra, al Gobierno para que inicie los trámites para erradicar a la extrema derecha de la política española.

La ley aprobada por José María Aznar afirma que cualquier formación política puede ser ilegalizada cuando su actividad vulnere “las libertades y derechos fundamentales, promoviendo, justificando o exculpando los atentados contra la vida o la integridad de las personas, o la exclusión o persecución de personas por razón de su ideología, religión o creencias, nacionalidad, raza, sexo u orientación sexual”. VOX ha atacado a los musulmanes, a los inmigrantes, a las feministas, a los homosexuales y a todo aquel que no piense como ellos.

Pero es que hay más, las propias directivas y reglamentos de la Unión Europea justifican la ilegalización de Vox. En el año 2018, el Parlamento Europeo instó a todos los Estados miembros a “luchar contra las organizaciones que propaguen discursos de odio y violencia en espacios públicos, en la línea de prohibir efectivamente los grupos neofascistas y neonazis y cualquier otra fundación o asociación que exalte y glorifique el nazismo y el fascismo dentro del respeto del ordenamiento jurídico y la jurisdicción nacional”.

El pasado domingo día 25 de abril el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, llamó a los demócratas a “parar” en las urnas a Vox, afirmando en un mitin con Gabilondo y Marlaska que el  viernes anterior VOX había cruzado una “línea roja y será la última que cruce” y que VOX supone “una amenaza para nuestra democracia” y para la “convivencia” y “para todos los avances en derechos y libertades logrados en estos 40 años de democracia y Constitución española”.

Estoy de acuerdo con el análisis que realizó Pedro Sánchez cuando añadió que "Nuestra democracia tiene un problema", aunque ha dicho que no es “único ni exclusivo” de España, ya que lo tienen también otras “democracias plenas, maduras y solventes” como las de Francia, Alemania, Suecia o incluso Estados Unidos, en lo que no estoy de acuerdo en absoluto es en que el Gobierno no emplee las armas legales que tiene en su poder para acabar por una vez por todas con la creciente amenaza de VOX en España. ¡Es hora de actuar o cuando se decida será demasiado tarde, porque ha quedado claro que con votar no se soluciona, que con votar no basta!. ¿Capisci?.

Utilitzem cookies pròpies i de tercers per millorar l'experiència de navegació.
En continuar amb la navegació entenem que acceptes la nostra política de cookies.