LA EXTREMA DERECHA Y EL OPORTUNISMO POLÍTICO

ANDREU RUIZ

 

 

Cuando el Presidente Sánchez solicitó al Congreso el 23 de marzo una primera prórroga del estado de alarma lo consiguió sin ningún voto en contra. Todos los partidos políticos estuvieron a favor de que España siguiera confinada 15 días más, la situación de la propagación del Covid19 invitaba a ello. Desde las instituciones se lanzaban mensajes de unidad y de que este virus solo había una forma de pararlo: unidos.

Tras varios acontecimientos adversos, que pusieron a juicio a la gestión del gobierno, como las fallidas compras de material sanitario a China, el aumento de casos y el elevado número de muertes por la pandemia en nuestro país, la extrema derecha cambió su estrategia, decidió no dejar pasar el momento para sacar rédito político y comenzó una estrategia que hasta ahora ha tenido dos fases. La primera pasó, tras romper ese consenso y esa unidad que se había instalado en España en torno a la lucha contra el virus, por capitanear las críticas a la gestión de la crisis y señalar que el enemigo común ya no era solo el COVID 19, el nuevo enemigo pasaba a ser el Gobierno de Sánchez e iglesias. Para lograr que su acción política fuera efectiva se optó, como ha hecho otras veces Vox, por el uso de las redes sociales, trasladaron a través de ellas miles y miles de críticas, muchas de ellas fake news. Facebook, whatsapp, Twitter e Instagram se llenaban de falsedades día tras día en nuestros muros, señalando a un gobierno culpable de todas las muertes ocasionadas por el coronavirus. La estrategia movilizó al gobierno y al PSOE e hizo incluso que la dirección socialista enviara unas directrices a sus representantes para que combatieran los bulos en las redes y hasta parece que se pusieron en marcha todos los mecanismos del Estado para intentar frenar las enormes mentiras, con las críticas que ello generó, recuerden el tropiezo en rueda de prensa del Jefe del Estado Mayor de la Guardia civil diciendo que se persiguen los bulos en contra del gobierno.

Pues bien, Vox, con esta nueva estrategia de comunicación política y con la big data a su favor de que en España se había caldeado y enfurecido a sus votantes, se entró en la fase 2 de desestabilización del gobierno. Las protestas en las calles.

El vigente estado de alarma en principio parecía un obstáculo insalvable para avanzar pero, a posteriori, hemos observado que no han sido un impedimento para jalear a las pequeñas masas y convocarlas a protestar contra el nuevo (y viejo a la vez) gobierno socialcomunista. Las primeras caceroladas venían desde la milla de oro de Madrid, ubicada en el barrio de Salamanca y poco a poco se han ido extendiendo a otros barrios y ciudades de España.

Luego vimos como la escalada de la conflictividad aumentaba y el fin de semana eran centenares de coches los que esta vez ocupaban las calles para protestar, dirigidas alguna por el propio Santiago Abascal, a la espera de que se levante el estado de alarma para convocar una manifestación contra el gobierno

El discurso de la extrema derecha ha logrado incluso sumar a su principal socio de gobierno en varias comunidades autónomas, el PP, pasando de un apoyo al estado de alarma, a la abstención, queriendo a su vez liderar las protestas más duras contra el gobierno, para no perder esos votos por la derecha.

Situados en este contexto, podemos observar como la estrategia diseñada por la extrema derecha ha sido sacar el mayor beneficio político y electoralista a costa de dividir el país, con o sin pandemia. El problema es la conflictividad social que se ha instaurado en el país; los manifestantes de las caceroladas se están encontrando en algunos barrios de Madrid con organizaciones vecinales que repudian a esos ciudadanos que se manifiestan en contra del gobierno. El último informe del CIS desvela unos resultados que reflejan esa división social al considerar que a un 48’4% de la población le inspira poca o ninguna confianza la gestión del Gobierno frente a un 46% que asegura tener bastante o mucha confianza con dicha gestión.

En el estudio de los análisis de conflictos se habla de identificar una escalada del conflicto y hasta ahora las 2 iniciales se han cumplido, el ambiente está caldeado y una enorme crisis económica se avecina sumando a otros indicadores como el aumento del paro y un congreso cada vez más polarizado hace indicar que el conflicto iniciado por Vox irá en aumento. Prepárense que esto es solo el comienzo

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