LA NUEVA NORMALIDAD (1) CONTAGIOS Y REBROTES

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ANTONI TARABINI

 

Después de haber sufrido una férrea cuarentena y haber superado las cuatro fases del Estado de Alarma, estamos inmersos en la denominada Nueva normalidad con objetivos claros no siempre fáciles de asumir.. Normalizar nuestras vidas y relaciones, mientras seguimos vigilantes con el virus que sigue vivo y coleando a la espera de la Vacuna; y a su vez, a la espera de nuevos horizontes, reactivar nuestra casi única economía productiva, el turismo.

La evaluación de los contagios no es fácil.  El vaso puede considerarse medio lleno o medio vacío. La ciudadanía, en conjunto ha tenido comportamientos positivos. Pero a su vez por hartazgo y cansancio se han producido actitudes negativas referidas a las distancias de separación y (lógicas) efusiones amistosas. No se comprende que el “contagio” es responsabilidad individual, Se percibe un cansancio de jugar al ratón y el gato con el virus. El tema no es baladi.

 La Salud Pública mantiene una atención angustiada sobre los datos que se reportarán en las próximas semanas entre los ciudadanos de 15 a 25 años. Si circula el virus, la mayoría de las personas de estas edades no lo notarán, serán asintomáticos, lo que podría suponer una expansión silenciosa. hasta que contagien a sus mayores. “Los detectaremos, porque ahora peinamos hasta la más mínima sospecha”, explica Xavier Llebaria, director de la Agència de Salut Pública de Catalunya. “Pero estamos muy preocupados. Si no caen en la cuenta de que también va con ellos, que esto no ha pasado porqué si, que la distancia y las medidas individuales de protección son esenciales para evitar que el virus circule más, podemos tener un problema. Podríamos repetir lo que creemos que pasó en enero en la mayoría de países donde luego estalló la epidemia arrollando”.

Es preocupante la amenaza de los rebrotes. Los rebrotes, al igual que en Alemania, tienen como víctimas a “migrantes”, léase inmigrantes, legales o no, de muy diversos orígenes cuyos trabajos son la recogida de productos del campo (especialmente fruta) y/o trabajando en fábricas, mataderos, empaquetado de cárnicas… Se ha visto por televisión, no guardan distancias mínimas mientras trabajos, viven (mal viven) acinados. Son carne de cañon para el contagio masivo.

La respuesta de las infraestructuras, equipamientos y personal sigue siendo intensa; mostrando a su vez falta de personal sanitario y continúa la deficiente cobertura de los equipos de protección. Sin pasar por alto las habituales enfermedades que sufren retrasos, graves en determinados casos, en sus tratamientos y operaciones.  La responsabilidad de gestionar la “nueva normalidad” corresponde a las diversas Comunidades Autónomas, sin por ello renunciar a la última palabra del Ministerio de Salud.

Concluyo esta primera parte con una muy buena noticia. El PP apoya finalmente el decreto de Nueva Normalidad. El decreto, por el que se establecen nuevas medidas de seguridad contra el coronavirus tras decaer el Estado de  Alarma, plantea el uso obligatorio de mascarillas, obliga a mantener la distancia de un metro y medio entre las personas para evitar contagios, introduce medidas higiénicas en lugares públicos y privados y en centros de trabajo y deja en manos de las comunidades autónomas la gestión de las residencias de ancianos.

La referencia al segundo bloque, la recuperación de la actividad económica, será el objeto de mi próxima colaboración. Unicamente unas breves reflexiones. “Ahora lo urgente es salvar familias, y eso significa proteger empresas y trabajadores” (F.Armengol.Presidenta). Sabemos que la Covid 19 conlleva impactos sobre la economía, incluida la local.  “Parece probable que después de un confinamiento estricto, la economía atraviese como mínimo dos/años de parón/expansión que pueden tener unos costes sociales muy relevantes” (…). “Es cierto que las crisis son oportunidades y permiten pensar a corto, medio y largo plazo, y también que tenemos que mejorar nuestro modelo económico”. En referencia a la actividad relacionada con el turismo, “desgraciadamente la gente tiene una situación económica complicada en todo el mundo, y miedo por su propia salud, que tiene como consecuencia que el viajar puede ser un ejercicio de riesgo personal”. Pero, aunque “somos conscientes de que el turismo será una de las industrias que se recuperarán más tarde”, hemos de recuperar la actividad poco a poco" garantizando la seguridad de los turistas y los residentes. Continuará.

 

(+) Publicado en DM

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