LENTO FINAL DEL CONFINAMIENTO (II). ¿QUÉ PODEMOS HACER?

MANUEL RASTOLL

 

El confinamiento en sí mismo ya nos causa problemas en nuestro interior por la pérdida de control, libertad y movimiento. Ahora viene la desescalada. El que sea lenta, progresiva y sin una fecha definitiva de su fin, es un motivo más de incertidumbre y caída del estado de ánimo.Si a esto le añades el dolor de amigos y familiares, y el número de contagiados y fallecidos acumulativos de cada dia , el problema es mayor. Entre otras preocupaciones podemos contar : La falta de medios de protección, que está diezmando a nuestros responsables de la salud , el desconocimiento de la evolución del contagio y la duración de la pandemia.

Un estudio de la Universidad de Harvard (15//IV/20) nos habla de que esta Pandemia va a permanecer con nosotros hasta el año 25. El tener que trabajar y pasear con mascarilla. El saber que muchos seremos zombies, asintomáticos, pero contagiantes en la calle y en el trabajo. Estos datos,(algunos teóricos y otros, con fundamento real), van a tener consecuencias para nuestra vida personal, social y para la realidad económica. Y van a significar un cúmulo mayor de emociones. Qué podemos hacer ? Y para qué? En principio, adoptar unas estrategias de resistencia y dosificación de fuerzas para poder  seguir luchando con eficacia. Y para qué?  Para liberar de nuestro cuerpo y de nuestra mente esas emociones y , con ello, normalizar nuestros sistemas nervioso, endocrino e inmunológico para que desarrollen sus funciones, aportando las endorfinas convenientes y la adecuada inmunidad, que permitan a nuestro cuerpo defenderse y vivir con relativa relajación, salud y lucidez de pensamiento. Entre las estrategias, la primera que encontramos, es el ejercicio. Es la medida más recurrente ultimamente. Libera tensiones y favorece la salud. Dentro de casa cómo? Sí. Nos lo están demostrando los confinados: Unos andando por el pasillo, o bajando las escaleras, otros con las tareas de la casa, o con un pequeño gimnasio improvisado, y yo con mi bicicleta estática. Poco a poco el deporte con el cumplimiento de unas medidas va a formar parte de la desescalada del confinamiento.Los mayores seguiremos.

La  naturaleza.  Sigo  con  las  estrategias.  Yo  tengo    jardín  con  flores  y algunos

árboles. Sé que soy un privilegiado. Para todos los que no tienen jardín. Está demostrado, que las imágenes de la naturaleza, las fotos y los vídeos son capaces de provocar en nuestro organismo las ondas electromagnéticas Alfa como fuente de paz , que emiten los jardines y campos reales. Es la relajación que todos hemos experimentado. Utilicemoslas. Yo hago fotos y  miro a las flores de mi jardín con  esa intención. Luego vendrá el campo y el mar con las medidas de protección, que nos van a acompañar durante mucho tiempo. La música es otra. Un músico tan querido cómo Pablo López, ayer en televisión, nos ofrecía su nueva canción , y decía que la música es vida. Sí, hemos visto al mundo de la música asomarse a las ventanas   con   "El   resistiré",  a    los  cantantes  de  ópera  de  la  escala  de Milán interpretar para el equipo médico unas canciones sacras, a los cantautores, las saetas...La música como la naturaleza son una medicina sin daños colaterales. Son unas buenas estrategias. En mi casa tiene todos los días un espacio. Si al ponerte una música preferida y elevar el volumen, no vibras. Preocúpate. Estás muerto.

El pintar, danzar, cantar, dibujar, manipular la tierra, y toda actividad manual. Sí, son todas, formas de expresión, que lanzan al exterior nuestras emociones. La expresión corporal es una estrategia de resistencia, que nos va ayudar. El otro día veía a mi hija en su casa de Dublín (confinamiento), publicando en facebook un vídeo en que danzaba en su salón. Me emocioné como es lógico. Pero lo  importante es que con estas técnicas de expresión podemos expresar alegría, tristeza, sorpresa y tantas cosas !y como no!, la salud y sobretodo, la liberación de esa amalgama de emociones tóxicas, que nos ha provocado esta situación que vivimos. Juguemos como los niños juegan, en esa etapa animalista, como dicen los psicólogos, en que de un corcho o una piedra dan vida a un camión , a un perro.. Son maestros del juego. Imitemosles, soñemos, soñemos despiertos en lo, que nos espera al vencer al virus, porque lo venceremos.

El humor no puede faltar como estrategia de resistencia.Yo me río mucho con lo cómico, con los gags, que hacéis por vuestras ventanas, con los geniales videos, que lanzais a las redes ,con los wassapp ocurrentes seguid mandandolos. El  sentido del humor no está reñido con la tragedia, son dos elementos, que han ido juntos en la literatura griega y antes. Sí, yo sigo llorando ante el televisor y sigo riendo, a su vez, ante ese mismo tv y las redes. La risa mata el miedo. No es una falta de respeto. No permitamos que la mente con sus prejuicios haga daño a la salud. La risa y el humor son una gran estrategia de dosificación de fuerzas, una medicina.

El tener organizado el día, la disciplina, el orden, un horario nos tienen que acompañar. A mí me hizo mucho bien una entrevista de la escritora Carmen Posadas.En ella hablaba de cómo hacer del confinamiento una vida normal.Y decía "tengo un horario para distinguir la mañana de la tarde, para ello me levanto cada día a la misma hora, me ducho y me visto como si me fuese a la plaza mayor. Planeo el día haciendo una lista de tareas con descansos incluidos. Luego voy tachando tareas conseguidas. Seguía, hago en el pasillo 6 kilómetros de pasos al tiempo que voy escuhando un libro hablado, como se hacía en los conventos a la hora del ágape pero con las nuevas tecnologías. Intento llevar un régimen  de comida saludable y un espacio propio a ciertas horas del dia." Todos estos comportamiestos son perfectamente una herramienta útil para la resistencia y la convivencia. Me pareció muy acertado.

Un virus, que está hoy aquí, la sobreinformacion .Hay días, que termino con dolor de cabeza y con una acumulación de información, incluidas las fake news, que no soy capaz de asimilar . Sólo hago tragar y no puedo hacer la digestión. La sobreinformacion es otro virus. Y como nuestra mente está marcada y elige. Llega un momento en que sólo retiene lo que dice una parte de los comunicadores, y pasa de la otra. No, no tenemos un juicio equilibrado. Captamos sólo lo que es afín a nosotros. Yo me he propuesto una dieta saludable de la información, solo un telediario y cada vez distinto. Y luego lecturas, audición músical, temas de entretenimiento, paseo por mi jardín, hacer fotos a mis frutas y flores, silencio, meditación, tomar notas de lo leído y pensado, técnicas de relajación y escribir. Las tareas de la casa dan mucho trabajo, pero disponiendo de tiempo son muy relajantes. No sé hacer pan... Sí, paellas, cocidos, caldos de pescado, purés...El objetivo emocional del confinamiento es cerrar la puerta al contagio y liberar nuestro cuerpo de ese cóctel de emociones negativas, que nos hacen daño. Y por otra, parte, alcanzar un equilibrio emocional aceptable, que permita a nuestros sistemas el funcionamiento adecuado frente al virus. El desconfinamiento o final progresivo del mismo, nos va dar felicidad , alivio, duda y ansiedad por el peligro. Lo importante no es lo que nos pase, es como gestionamos lo que nos pasa , esos pensamientos, emociones, conductas y situaciones. Al llegar a este punto nos preguntamos: Y ahora qué toca ? Toca aumentar nuestro nivel de salud personal y social y esto se hace con la comprensión y solidaridad.Comprender es pensar, que el otro hace lo que hace y dice lo que dice, según su nivel de madurez personal .Esto ,en principio, me pide un respeto.. Solidaridad, es ayuda a las necesidades de los otros. Esto, dice la antropóloga Margared Mead, fue el origen primitivo de las civilizaciones. O como dice Mûgica, el Mandela suramericano (Uruguay), solidaridad es practicar el "yo soy vosotros y vosotros sois yo".

Y qué no toca? No toca el criticar, rumiar, descalificar, negar, insultar, dejarse  llevar

por su ideología, a veces el odio y no escuchar. En medio de esta guerra virica, que mata y necesita la cooperación de todos. Este tipo de conductas son la expresión de un conflicto emocional no resuelto. Por ello las personas vuelcan su probema al exterior con la palabra dañina y la culpabilizacion del otro. Y esto hace daño a la situación actual y también a uno mismo. La solución de la pandemia requiere confianza y responsabilidad. Responsabilidad para aunar todos los esfuerzos en actos e ideas y remar juntos. Confianza para motivarnos y focalizar nuestra mente en las estrategias y pensamientos positivos y no en lo negativo de la pandemia o cóctel emocional tóxico. Confiar que lo vamos a conseguir. No pensar en lo que no podemos hacer, si no en lo que podemos,en lo que podemos hacer. En un mundo intercomunicado como el nuestro. Hay que utilizar esta cualidad para la unidad. Hemos aprendido con este revés, que somos vulnerables. Que estamos aprendiendo a aprender y este aprendizaje nos ayude a seguir aprendiendo con del drsma. Asi nos volveremos fuertes. Sølo así ganaremos. Y, es en ese momento, cuando tocará la crítica al gobierno y a la oposición, crítica total. Para mejorar. El nacimiento de unos partidos, que no sean enemigos, sino adversarios y de unos seguidores, que no propicien ese modo de proceder excluyente. Y si no son capaces de hacerlo, que dimitan todos. Os habéis llenado la boca de" y tu más ". Una gran parte del pueblo, ya no lo aguanta.  Que el pueblo, desmarcado de esa coraza fija y con la mente libre , elija otros políticos que sepan escuchar y llegar a consensos por el bien de todos/as.

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