LOS INMIGRANTES: VERDADES Y MENTIRAS

EDMUNDO FAYANAS ESCUER

 

 

Llevamos muchos años escuchando un discurso xenófobo y contra la inmigración

Llevamos muchos años escuchando un discurso xenófobo y contra la inmigración, fundamentalmente por parte de la extrema derecha y por amplios sectores de la derecha española.

La primera sorpresa que nos llevamos, es que hay una emigración de ricos y que es bienvenida por toda la derecha y es aquella que venga con más de 500.000 euros en compras de viviendas. De esta forma, se ha permitido el asentamiento de todo tipo de mafias, porque traían mucho dinero, convirtiéndose el país en un paraíso del descanso para muchos elementos de las mafias, dedicándose al blanqueo y han salido beneficiadas muchas entidades financieras.

A este tipo de emigración se le ha recibido con los brazos abiertos a pesar de los asesinatos y venganzas que se produce en la Costa del Sol del que apenas se informa.

Sin embargo, no es bien recibida la llamada emigración pobre, que son los que vienen mayoritariamente de África, Sudamérica o de conflictos bélicos como Siria, Sudán, Afganistán o los que provienen del cambio climático.

¿CUÁNTOS EXTRANJEROS HAY EN ESPAÑA?

La población extranjera residente en nuestro país es 4.700.000 personas, lo que representa el 10% de la población a ello hay que añadir 2.100.000 personas que ostentan la doble nacionalidad, con lo que nos vamos a un 14% del total de la población española.

Otra frase, que se oye y, se utiliza políticamente entre muchos españoles es la siguiente:

¿NOS ROBAN LOS EXTRANJEROS EL TRABAJO?

La derecha tradicionalmente argumenta que un país tiene un número concreto de puestos de trabajo en consecuencia quita puestos de trabajos a los autóctonos, pero este argumento es falso. Los inmigrantes consumen, cotizan, muchos son emprendedores y en consecuencia generan mucha riqueza al país. Los trabajadores extranjeros, entre otras cosas, sirven para aumentar los ingresos de la Seguridad Social y asegurar las pensiones públicas.  

Hay un dato que es esclarecedor, entre los años 1996 y 2014, la población aumentó un 16%, mientras que en este periodo de tiempo, se crearon un 34% de puestos de trabajo. La llegada de muchas inmigrantes ha permitido que muchas mujeres españoles liberadas del trabajo doméstico ingresaran en el mundo productivo.

Se calcula que el impacto fiscal de ingresos de la inmigración en España ronda los 11.000 millones de euros a pesar de los bajos salarios que disfrutan.

Si analizamos el informe de CIDOB del año 2018 sobre la inmigración en España nos señala que la diferencia de renta entre los nacionales y los inmigrantes oscila entre un 25 y un 46%. Este amplio abanico es debido al origen de los extranjeros, no es lo mismo un inglés que uno de Burkina Fasso.

Está claro, que uno de los altos indicadores de pobreza que tenemos en el país se debe a los inmigrantes.   Si seguimos los informes del INE, estos nos señalan que por ejemplo los inmigrantes no se pueden permitir una comida con carne o pescado cada dos días, mientras que los nacidos en España ese porcentaje se reducen al 3,5%.

Sabemos que la desigualdad se está perpetuando en España y eso es debido a que la escalera de ascenso social lleva rota desde hace más de veinte años. Es prácticamente imposible para los inmigrantes mejorar en los niveles de empleo y de su calidad. La temporalidad en el empleo se da de una forma muy importante entre este colectivo. El dato es escalofriante pues el 40 % de los inmigrantes forma parte del colectivo de temporalidad, lo que hace que sus salarios sean bajos y los subsidios de desempleo sean mínimos.

Otro dato que sirve para rebatir todas las afirmaciones que hace la ultraderecha española, cuando dicen ¿los inmigrantes nos roban? La Seguridad Social en el año 2017 pagaba el subsidio de desempleo a 9,4% de todas las prestaciones cuando el paro de los extranjeros era del 21,5 %, mientras que pagaba el 14,1% a los parados españoles.  

Si hay un sector vilmente explotado ese es el de los inmigrantes, pero al mismo tiempo nos daremos cuenta que el origen de esos inmigrantes nos va a señalar también el grado de explotación, así si un español tienen un porcentaje 100, los inmigrantes que llegan del resto de los países de la Unión Europea, ganan 80 (siendo estos mayoritariamente de países del Este), si son de Latinoamérica alcanza el 62% y el resto de inmigrantes (africanos, asiáticos…) solo ganan 59.

Citigroup en su informe sobre las economía europeas nos dice, que sino hubiéramos tenido inmigración entre los años 1990 y 2015 su economía habría dejado de crecer entre un 20 y un 30%, cifra imprescindible para haber disfrutado del estado del bienestar para los autóctonos.

Está claro, que la inmigración tienes sus ventaja y sus inconvenientes. Si se fijan con los datos aportados y con otros muchos existentes, se rebate el mensaje continuo y machacón de que la inmigración nos roba económicamente. La propia Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal nos habla de una emigración anual entre 270.000 y 300.000 inmigrantes en los próximos años servirían para apuntalar el estado del bienestar y de las pensiones.

Este es el resultado económico de lo que significa la inmigración. Si se hace un balance económico del gasto social, que se lleva la inmigración, y lo que aporta a la caja común del Estado, está claro que nos aportan mucho más de lo que demandan. Sin embargo, la percepción de muchos españoles es el contrario, de ahí que es relativamente fácil oír que los inmigrantes nos roban, cuando la realidad es todo lo contrario.

Está claro, que hay un sector importante de españoles que no desean al inmigrante y así vemos el éxito de VOX, pero debemos saber que muchos de esos votantes de VOX están cobrando pensiones gracias a las aportaciones que aportan los inmigrantes.

Resulta sorprendente, que España siendo un país de emigrantes y que gracias a las conquistas muchos españoles pudieron vivir, junto a otras emigraciones como la de inicio del siglo XX a América o la posterior a los países de la Unión Europea después de la II Guerra Mundial y entre otras cosas permitió con el dinero de los emigrantes provocar el desarrollo de España.

Además, España siempre ha sido un país multicultural, pues por aquí han pasado todos los pueblos y gracias a nuestra multiculturalidad tenemos un país fantástico y ahora resulta que tenemos miedo al diferente eso si es pobre, y nunca al rico.

¿NO LES RESULTA CHOCANTE ESTE CONTRASENTIDO DE ESOS QUE DICEN AMAR A ESPAÑA?

La inmigración la vamos a necesitar si queremos tener una vida decente, así que váyanse acostumbrando los españoles que la rechazan porque entre otras cosas de ellos depende en gran parte su propio futuro.

Sería importante, trabajar con los países para ofrecerles medios para que sus habitantes no tengan que irse a conseguir una vida digna. Debemos ser solidarios. Al mismo tiempo, debería haber un gran acuerdo europeo para lograr una inmigración regulada y que beneficie a los países acogedores y también resulte beneficiosa para el inmigrante con el sufrimiento que le genera tener que abandonar su tierra y sus gentes.

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