RUI FERNANDO DE SILVA RIO Y LA BANCA

MIQUEL PASCUAL AGUILÓ

 

 

La crisis inmobiliaria del año 2008 tuvo sus orígenes en el conjunto de bonos de viviendas colocados en el mercado por los principales bancos en Estados Unidos. En un principio, los bonos inmobiliarios ofrecían al inversionista un alto rendimiento junto con un bajo riesgo por lo que se convirtieron en el instrumento de moda y los preferidos por los bancos, sin embargo, los bonos eran básicamente un conjunto de casas hipotecadas con pagos al corriente además de una baja tasa de interés, lamentablemente para los bancos, el número de casas es limitado y no se pueden crear de la nada. Es por ello que los bancos, buscando mantener el constante flujo de capital que los bonos generaban (egoistas), comenzaron a ofrecer créditos hipotecarios al por mayor (irresponsables), sin que fuera necesario comprobar ingresos, tener un historial crediticio y con tasas de interés cada vez más altas, cuando estos últimos dejaron de pagar dichos créditos.

El valor de los bonos fue disminuyendo poco a poco  hasta que en 2008 la crisis provocó pánico en los inversores haciendo que exigieran el pago de los créditos de sus inversiones generando una crisis de liquidez en los bancos, crisis que los propios bancos habían generado con su imprudencia, con su avaricia, no solo en Estados Unidos sino que repercutió a nivel mundial.

En España la broma, de mal gusto, le costó al ciudadano de a pie la bonita cantidad de más de 60.000.000.000 de € de la mano y de las mentiras de Mariano Rajoy Brey, Soraya Sáenz de Santamaría y Luis de Guidos Jurado.

El presidente popular anunció un gigantesco plan de rescate bancario destinado a el saneamiento, reestructuración y fusión de las entidades privadas, para mantener su solvencia y su liquidez. España pidió a Bruselas un rescate de 100.000 millones de euros en una línea de crédito oficial destinada exclusivamente a los bancos y al menos 60.000 millones de euros de aquella hipócrita operación se han perdido y que jamás se recuperarán, de esta forma se consumó la mayor estafa de la historia al ciudadano español, que terminó pagando la insensatez  financiera de los bancos de su propio bolsillo.

Es en este contexto que debe enmarcarse la intervención ante el Parlamento portugués de Rui Fernando de Silva Rio, líder de la oposición portuguesa, que dio una lección a las derechas españolas en medio de la pandemia, toda una lección de integridad, de estatura como estadista, de honestidad y de valor patriótico de verdad; toda una lección de patriotismo del de verdad, del bueno, del  fetén, no del demagógico, vacuo, pueril y de opereta bufa que emplean Pablo Casado y Santiago Abascal.

En una intervención destinada a pasar a la historia del parlamentarismo mundial de altura, en la que, además de apoyar sin condiciones al gobierno portugués del socialista António Costa, quien también también pasará a la historia en volandas por calificar de “repugnante” la cicatería con las ayudas y la actitud xenófoba de Holanda respecto a los vecinos europeos del sur, hizo la siguiente reflexión respecto de la banca:

“Todos sabemos que la banca debe mucho, mucho, mucho a todos los portugueses. Y también que es lógico que ahora la banca ayude a las familias y a  las empresas.

La banca no puede querer ganar dinero con la crisis. Esto es para mí absolutamente claro.

El objetivo de la banca debe ser un beneficio cero en los ejercicios del año 2020 y 2021. Estemos atentos y observemos lo que pasa de aquí a un tiempo.

Si la banca presenta en los años 2020 y 2021 grandes beneficios serán una vergüenza y una ingratitud para todos los portugueses.

La banca sabe perfectamente que si las empresas mueren la banca muere con ellas”.

Sinceramente yo creo que las corruptas derechas españolas son incapaces de hacer tamaña reflexión. También lo cree Joan Baldoví que les ha dicho: ”Vaya oposición miserable que tenemos. Son como niños malcriados, irresponsables, zafios y sucios. Aprendan de su colega portugués”.

 

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