TENDENCIAS DE LA SOCIEDAD ANTES Y DESPUÉS DEL VIRUS. (II)

MANUEL RASTOLL

 

 

(LA NUEVA NORMALIDAD)

 

Comienzo con unas palabras de Paul  Wiseman en Associated Press : 

"Estamos exagerando  con       

 nuestras predicciones positivas sobre el futuro? Y continuo con otra de las afirmaciones de Kevin Drum en  Mother Jones: "No cambiará nada".

 No estoy de acuerdo ni con uno ni con el otro. La gente está preocupada. La incertidumbre es una mala compañera. Antes he hablado de la prepotencia, y ahora añado que hemos recuperado la noción de límites. Y ha sido la naturaleza la que ha puesto en evidencia esos límites, nuestra vulnerabilidad. Sólo el que toma conciencia de sí mismo y de sus poderes reales puede avanzar. Tenemos que superar nuestro miedo a ser contagiados y a nuestra culpa de poder contagiar. Todos somos vectores de una bomba de relojería, pero también de nuestros hábitos sociales. 

La segunda Guerra mundial dio a Europa un bienestar social sin equivalencia en la historia de la humanidad. Estamos en un momento clave , en un umbral para decidir lo que queremos ser. Recordemos las palabras de un gran político: "Nunca desperdicies una buena crisis' ( Winston Churchill).

 Cómo hemos visto la anterior normalidad no era una panacea. Podemos hacer otra normalidad, aprendiendo de los hechos de estos meses.

+Hemos hablado y reído juntos vecinos, que durante años apenas nos habíamos saludado.

 +Hemos acudido a la sanidad pública, cuando hemos tenido la soga en el cuello. Y hemos lamentado su desmantelamiento en favor de la propiedad privada.

 +Hemos sido creativos desde nuestros lugares de confinamiento redescubriendo la cocina, la vídeoconferencia, el teletrabajo y tantas muestras de solidaridad, que nos han hecho más humanos.

 +No vamos a llegar a los niveles de Estonia, pero los valores de las nuevas tecnologías han venido para quedarse.

 +Hemos descubierto que las grandes urbes no son el mejor lugar para vivir, si nuestra presencia en el trabajo no es imprescindible y se puede operar a distancia .   

Como cosas negativas hemos comprobado:

*Que nuestras grandes Instituciones nos han fallado. Puede que esta vez la CE cambie su rumbo.

*Que nuestros políticos no han estado a la altura del pueblo, sus descalificaciones no tienen nombre.

*Que en la crisis del 2008 el peligro estaba en los bancos y ahora en la economía real debido a una enfermedad es una verdad irrefutable.

 *Que el pueblo salvó a los bancos de la bancarrota y tuvo el castigo de la austeridad como contrapartida, es un triste hecho.

*Que las bolsas mundiales van a caer este año un 30 ó 40% .No podemos hablar de un Crack, pero es una inseguridad peligrosa.(Nouviel Ruobini).

*Que un tercio de la riqueza del mundo está en los paraísos fiscales; que las empresas de Silicon Valley no pagan los lmpuestos adecuados en los sitios que trabajan. 

*Que la solución de estas consecuencias de la pandemia requiere un nuevo pensamiento político, un cambio radical de las Grandes Instituciones con políticos de otra talla, dispuestos a escucharse y tomar decisiones. 

* Que una guerra fría vuelve al planeta y ,esta vez, entre América y China en una búsqueda de un  liderato, que a muchos de nosotros no  nos interesa. 

Tal vez nos interesa :

Que nuestra Justicia se modernice mediante elección directa para garantizar la independrncia y también en informática para agilizar los tiempos. 

Que nuestras noticias sean más libres y que los periodistas no besen las manos de su señor por un puñado de euros. 

Que nuestra implicación en I+D y en industrialización no nos deje en pañales ante otra crisis. 

Y, finalmente, hemos aprendido que "American First" no es el grito de una civilización, que quiere avanzar. El grito ha de ser aprender unos de otros y remar juntos, aunque suene a utopía. Y termino con las palabras de Noah Harari ante el virus:" Si un país no es seguro, ningún país lo es".

 

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